Cada reserva por Booking paga comisión
Llenáis la casa, sí. Pero de cada reserva se va una parte que ya no vuelve. Con web propia, quien os encuentra os reserva directamente y esa parte se queda en casa.
Precio cerrado, dos semanas, y la web es vuestra. Sin cuotas.
Contesto yo, no un comercial. Y no cobro por preguntar.
Llenáis la casa, sí. Pero de cada reserva se va una parte que ya no vuelve. Con web propia, quien os encuentra os reserva directamente y esa parte se queda en casa.
Un viernes por la noche, alguien busca una escapada desde el sofá con el móvil en la mano. Si vuestra página no se lee bien ahí, no os escribe: pasa a la siguiente.
En el portal sois una fila más entre otras veinte casas, ordenadas por precio. En vuestra web mandáis vosotros: vuestras fotos, vuestras palabras y lo que hace que la gente repita.
Todo esto entra en el precio. No hay extras a mitad de camino.
Inicio, el alojamiento, la zona, precios y contacto. Las que hagan falta, hasta cinco.
No una plantilla con vuestro nombre encima. Se diseña mirando vuestras fotos y vuestro sitio.
Me contáis la casa por teléfono y yo escribo lo que se lee. Vosotros no tenéis que redactar nada.
Vuestras fotos bien colocadas y que cargan rápido, también con mala cobertura.
Desde un formulario sencillo para pedir fechas hasta un sistema para reservar y cobrar por la web.
Se ve igual de bien en el móvil que en el ordenador. Lo pruebo en los dos antes de entregar.
Preparada para aparecer cuando alguien busca una casa rural en vuestra zona.
La misma web en castellano y en catalán, si vuestros huéspedes lo piden.
Precio cerrado y fecha de entrega por escrito antes de empezar. Sin cuotas mensuales: la web es vuestra.
Lo que cuesta depende de lo que necesitéis, así que os lo digo después de verlo, no antes. Una llamada de veinte minutos basta.
Cuatro datos y ya está. Os llamo yo, os digo qué haría y cuánto cuesta, y ahí lo dejamos si no os encaja.
Si preferís escribir, el correo es scordobalazaro@gmail.com.